22 – #Pentecostés: Los 4 pasos para perdonar


Qué hacer para librarse del rencor: Estos son los cuatro pasos para librase del rencor

Diariamente son muchos que nos perseguien, nos calumnian, nos atacan o lo intentan de todas las formas. La orden de nuestro Señor es perdonarlos, pero, ¿cómo hacerlo?

No es fácil perdonar. Es, como dijimos ayer, un sacrificio de renuncia. Pero, existen algunos pasos que podemos dar que nos llevarán a eliminar todo rencor o sentimiento de ira en contra de una persona, aquí vamos a abordarlos:

1er lugar: DECIDA PERDONAR DE TODO CORAZÓN

Lo primero es querer perdonar. Pues mientras decimos que no conseguimos, que no podemos, que no logramos, nunca saldremos de este pecado. Uno tiene que decirse a sí mismo: “Yo quiero y voy a perdonar a fulano”.

2do lugar: ORA POR LA PERSONA 

Jesús en la cruz oró pidiendo al Padre que perdonara aquellas personas. Los veía como ignorantes y ciegos. Así es como tenemos que ver los que nos quieren hacer daño. Son pobres instrumentos del diablo que merecen nuestras oraciones pues sus almas peligran. Ora por tu ofensor mencionando el nombre de él delante de Dios. Di: “Dios mío, en tu presencia yo perdono a fulano(a) por todo lo que hizo contra mí”. Tal oración hará más bien a ti mismo.

3er lugar: ENCOMIENDA A DIOS LO QUE TE HICIERON

Eso Pedro dijo de Jesús:

“Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que encomendaba la causa Al que juzga justamente” (1ra Pedro 2:23).
Eso significa que debo entregar a Dios el sentimiento de venganza. No puedo yo desquitarme o hacer justicia con las propias manos. En oración, lo entrego a Dios lo que me hicieron, ¡qué Dios lo juzgue! Lo que encomiendo a Dios es la causa y situación en que me sometieron. Lo entrego a Dios y me pongo satisfecho, confiado en Su Justicia Soberana. No pido que Dios aplaste a mis enemigos humanos, sino que Él me bendiga a mí. Lo demás, lo encomiendo  a Dios.

Seguir persistiendo en desear ver mis enemigos recibiendo justicia solo va a demostrar que no he perdonado a tal persona. Ya lo encomendé a Dios y punto. Persisto en pedir el libramiento para mí. La viuda de la parábola (Lucas cap. 18), persistía en pedir justicia a su causa, en su benefecio, ella no insistía en querer el mal de su adversario humano.

4to lugar: BENDICE A TUS ENEMIGOS

Dijo Jesús: “Bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian” (Lucas 6:28). 

Oración y bendecir es lo que debemos hacer para olvidarnos completamente y eliminar cualquier rencor que pueda restar. 

La voluntad de la carne es maldecir la persona. Es desearle una infelicidad. Pero, no nos toca decidir, escoger o pedir cómo la justicia deberá ser hecha con esta pobre criatura. Para quebrar todo y cualquier deseo de la carne que nazca en nosotros, en el mero instante del deseo de maldecir, bendigamos a esta persona. Digamos así:

“Yo bendigo a fulano(a) en nombre de Jesús”

Si hablamos directamente con el ofensor, digámosle: “Que Dios te bendiga, fulano(a)“. 

Haciendo así (de todo corazón) abortamos completamente todo rencor evitando que el de a luz a otros pecados.

Y ¿cómo evitamos el rencor antes que él se instale en el corazón? Mañana lo decimos…

TODOS LOS MENSAJES DE PENTECOSTÉS EN: http://wp.me/P3feJL-7H

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