18 – #Pentecostés: Oración es tener Dolores de Parto


Si quieres recibir el Espíritu Santo con la intención de prosperar o de ser feliz en el amor, ¡es mejor olvidarte de pedírselo a Dios! No empeores tu situación.

La verdad es que después que recibimos el Espíritu Santo, que es el mismo Espíritu de Cristo, vamos a comenzar a compartir Sus mismos sentimientos. ¿Y cuál es el sentimiento del Espíritu Santo? Es gemir. Gemir por este mundo que camina al infierno.

Cuándo recibimos el Espíritu, ¡algunas veces nos sentiremos tristes a lo mejor sin saber porqué! Mientras somos “novatos” en la fe (neófito) no entendemos y nos preocuoamos si está algo mal con nosotros. Pero, después de consultar la conciencia y ver que nada nos acusa, ni nos trae pesar, nos damos cuenta que…

¡EL ESPÍRITU NOS LLAMA A ORAR! A COMPARTIR CON NOSOTROS LOS MISMOS SENTIMIENTOS DE ÉL. Tenemos las “primícias de Dios” adentro y Él no es un Espíritu muerto, sino que se comunica con cada uno de nosotros de un modo peculiar. Él mismo pone la oración que Dios nos requiere, ¡que Dios nos pide!

¿Dios nos “pide” oración? Digo “pide” no porque Él la necesita y que Le haremos un favor en hacerlas. Pero, me refiero que Él las requiere. Su Espíritu en nosotros habla con Dios Padre que está en los Cielos usándonos como canales en que fluye esta comunicación.

La primera tristeza que el portador del Espíritu tendrá es la de desear muchísimo que el mundo pruebe lo que él probó, pero, ¡el mundo no quiere probar a Dios! Y cuándo uno descubre eso, él se angustia, compartiendo con el Espíritu este primer gemido. “¿Por qué ellos no nos comprenden?”, esta es una oregunta constante.

Más adelante, vienen más luchas. Justamente por ser Templos del Espíritu, el mundo y su príncipe nos querrá destruir. Nos querrán aniquilar. El mundo nos odia sin motivo. Y, cómo dijo Jesús, vendrá tristeza. Léelo en alta voz:

“De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz a un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo” (Juan 16:20-21)

Esta palabra nos enseña mucho:

– Que los que son de Dios (verdaderos discípulos de Cristo) también lloran y mucho

– Que en estas horas reconoceremos los que son del mundo (y no de Dios), porque ellos se alegrarán porque estamos tristes 

– Que nuestra tristeza se convertirá en alegría muy pronto

– Que el dolor, la angustia, la tristeza, las luchas del cristiano fiel son “avisos de parto” – ¡Algo está por nacer!

– Que todo lo que pasamos ahora, será olvidado, por estar nosotros disfrutando de la felicidad.

Por lo tanto, guarda eso: Si Dios puso Su Espíritu en tí, ¡vas a compartir las mismas angustias de Dios! Si eso no te acontece, es señal que nomtienes nada de Dios todavía. Las tristezas, sin embargo ¡son avisos! Avisos que está por acontecer algo muy grande y entre más se acerca el parto, más contracciones tendrás. Lo único que te podemos decir por ahora es: ¡AGUANTA Y SÉ FUERTE! 

TODOS LOS MENSAJES DE PENTECOSTÉS EN: http://wp.me/P3feJL-7H

Comparte eso fon por lo menos una persona que debe estar necesitando de estas palabras…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s