¿Podemos juzgar a una iglesia o a sus líderes?

Todos nosotros estamos involucrados a uno o más grupos de personas: Familia, equipo de trabajo, escuela, y no podemos excluir, a la iglesia a que acudimos.

Pero ¿ya nos interrogamos sobre si estamos en un buen ambiente? Quizá no porque antes nos cuestionamos: ¿Podemos preguntarnos eso? ¿No es pecado levantar esa cuestión?

Los apresurados de pronto dirán: “¡Dudar es pecado!”

¡Si! Dudar es pecado. Pero, ¿preguntar también lo es? ¡No! Preguntar NO es pecado y apenas se ofenden con las preguntas los que no están seguros de sus convicciones o los que realmente están ocultando la verdad. Solo temen en ser interrogados los que tienen deudas con la Justicia o con la Verdad.

Antes de tener certeza de algo, Dios nos ha dado inteligencia PARA CHECAR SI EL OBJETO DE MI FE ES CORRECTO Y CIERTO, O NO.

¿Quiere Dios que deposite mi fe indistintamente e indiscriminadamente en TODO? No. Por supuesto.

Pensemos que un día, ¡todas nuestras ELECCIONES serán puestas en juicio por Dios! Y yo te pregunto:

También el grupo en que haces parte ¿no fuiste tú que lo elegiste?

Por esta razón tú puedes ser cómplice de los errores de todo ese grupo. Pues tú elegiste algo que afectó a ti, a tus seres queridos y a tu futuro (en esta vida y en la eternidad).

Cada quien debe estar plenamente convicto de que su iglesia realmente está de acuerdo con Dios antes de poner toda su fe en ella y comenzar a defenderla.

Voy a tratar de un tema que la mayoría COBARDEMENTE huye y hace de cuenta que no se debe hablar nada respecto. El tema es:

¿Podemos juzgar a nuestras iglesias?

No. Por cierto que no podemos juzgar ni a nosotros mismos. No somos jueces. Sin embargo hay una palabra que los mismos cristianos ignoramos y por eso somos actualmente tan inferiores a los cristianos de otras épocas pasadas. Veámosla:

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1ra de Juan 4:1)

¿Estás de acuerdo de que ello está registrado en la Biblia de la manera que aquí está? Chécalo por favor.

Ahora bien, ¿qué enseñanzas encontramos aquí?

  1. Que NO debemos creer a TODO que hay, que se habla, que se ve.
  2. Que ANTES de creer, debemos PROBAR SI realmente eso es de Dios.
  3. La razón es que hay mucha FALSEDAD en el medio religioso.

Si se preguntas: ¿qué diferencia hay entre Juzgar y Probar? Uno no nos está permitido, el otro es nuestro deber. Juzgar es condenar. Probar es examinar. Juzgar es sentenciar. Probar es observar minuciosamente.

Probar no significa que estamos desconfiando. Pero, por lo que dice la Palabra de Dios, hay que probar antes de creer. Pues Dios un día tomará en cuenta a todo lo que yo decidí creer y participar (hacer parte).

¿Cómo probamos a algo?

Descubriendo el corazón

El corazón es el centro de la vida (de una persona o grupo).

En el corazón está la esencia y la verdadera identidad (de una persona o grupo). Para conocer a una persona (o grupo) basta que descubramos su corazón.

Durante mucho tiempo se puede esconder lo que realmente hay dentro del corazón, pero ¡no el tiempo todo! Habrá un momento en que el corazón de todos viene a la luz y lo más oculto de alguien se revela.

Si preguntáramos a cada cristiano en dónde está el corazón de su iglesia, la respuesta sería inmediata: “¡En Jesús!”, todos dirían eso. Si preguntamos de manera diferente la misma cosa, o sea: ¿qué hay en el corazón de tu iglesia? También nos responderían: “Jesús”.

Pero, hay una forma de preguntar lo mismo y tener una respuesta más exacta. Jesús nos dio dos pistas.

LAS DOS MANERAS DE DESCUBRIRSE EL CORAZÓN:

1- En el tesoro (lee Lucas 12:34).

2- En su boca (lee Lucas 6:45).

En su tesoro, significa, LO QUE MÁS TAL IGLESIA VALORA.

En su boca, significa, LO QUE MÁS ESTA IGLESIA ENFATIZA (RECALCA, DESTACA) en sus palabras.

O sea, el corazón de una persona o de un grupo de personas se descubre completamente al notar qué más ellos valoran y enfatizan. Ahí está todo el significado de PROBAR EL ESPÍRITU como dice en 1ra Juan capítulo 4.

Preguntar NO es pecado, tampoco debe ofender. Por lo tanto, cuestione eso:

¿Por cuál motivo se destaca tu iglesia?

¿Qué la hace diferente de las demás?

¿Por cuál característica (rango) ella es conocida?

¿En qué siempre está la énfasis de sus prédicas?

¿Qué más ella recalca y repite?

¿Qué más ella valora?

¿Qué criterio usa para considerar a alguien más “bendecido” que otros?

¿Qué criterio usa para definir sobre quien está más dentro de sus conformes o no?

Si invitamos a una persona completamente neutral y que nunca ha ido ahí, después que termine la reunión, le hacemos las preguntas arriba, ¿qué nos dirá tal persona sobre esta iglesia?

¡Observen ello!

Desafortunadamente,

¡Tu silencio y tu pasividad son formas de estar de acuerdo con lo que pasa en tu entorno!

Mas no apenas eso, el silencio y pasividad son peores que estar de acuerdo con un error o mentira DESPUÉS QUE SABEMOS QUE ELLO ESTÁ MALO. El pecado de cobardía es infinitamente peor que el de ignorancia.

Sin embargo, no te olvides de:

¡Pronto Dios te pedirá cuentas de TODAS tus elecciones, incluso la de elegir la iglesia a que perteneces!

Mañana el VideoPrograma sobre eso

Anuncios

Un comentario en “¿Podemos juzgar a una iglesia o a sus líderes?

  1. Cualquiera que sea su denominación., estas palabras llevan a habrir más la mente, ojalá pueda ayudar a muchos con estas palabras, que Dios lo bendiga practicando la verdad siempre apegada a las escrituras.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s