LOGOS – La Gran Búsqueda Filosófica llega al fin

No hay comienzo de libro más maravilloso y precioso que el del Evangelio de San Juan:

“En el principio era el Verbo,

el Verbo estaba con Dios

y el Verbo era Dios…

Y el Verbo se hizo carne

y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad;

y vimos su gloria,

gloria como del unigénito del Padre.” 1

En los tiempos en que eso fue escrito, realmente causó un tremendo impacto en el mundo cultural, filosófico y religioso. Les voy a explicar con más detalles.

El contexto histórico en que este libro se ubica son los tiempos de dominio político romano. Roma dominaba el mundo de entonces pero apenas militar y políticamente. Sin embargo, la cultura griega era la que predominaba. Un ejemplo es que el idioma que más se hablaba y el que fue escrito todo el Nuevo Testamento era el griego. Hoy día, sería comparado con la cultura yanqui y el idioma inglés. (((Pese que lo que gobierna el mundo hoy no son más Estados Unidos, sino un sistema diabólicamente arquitetado de corporaciones y bancos mundiales, además de una nueva Religión Ecuménica mezclada con Nueva Era que se está irguiendo de lo más profundo calabozo de satanás))).

Desahogos a parte, la cultura griega era muy prestigiada, apreciada y conocida en todo mundo de entonces. Ser griego era un status quo de sabio y conocedor. El idioma, muy bien formado, se sobresalía por causa de sus variaciones muy inteligibles y casi perfectas. La tradición era que los mayores pensadores y filósofos que el mundo conoció, de Grecia habían salido (lo que realmente es un hecho innegable hasta hoy).

Con todo, había una palabra rara casi siempre usada por los griegos y especialmente los filósofos de estas épocas. Una palabra que parecía ser la grande llave de un Universo tan complejo. Una palabra que era un misterio a todos los que la escudriñaban con sus razonamientos, y que de veras, jamás alcanzarían su pleno entendimiento usando apenas la mente.

¡Los griegos antiguos llegaron más cerca de Dios con sus razonamientos que los judíos con todas sus religiosidades!

Ciertamente estos hombres tan experimentados y amantes de la sabiduría humana concluían que esta extraña palabra era y sería posiblemente la mayor gloria de esta Vida. Ella por fin explicaría los misterios de la Existencia y de lo Divino. ¡Sí! Dios era razonablemente posible, y esta palabra nos haría entender los secretos de Dios (¡toma en cuenta que los mayores filósofos que la humanidad conoció eran teístas o por lo menos deístas!!!).

Lo que más intrigaba a estos sabios era concluir que Dios existía, sin embargo, ¡parecía no haber conexión, relación y especialmente COMUNICACIÓN con lo Divino! Si eso ya era enigma para los famosos sabios, luego lo era también a toda la humanidad y a todo ser humano sincero en su viaje hacia Dios.

¡Realmente ahí estaba el límite! Ahí estaba la raya que ellos no podían rebasarla. Espléndidamente ellos habían llegado más lejos que todos los demás intelectuales, pero, no tanto al grado de alcanzar a los Cielos de Dios. La frustrante conclusión era que: Si jamás alcanzaremos a los Cielos, ¡él tendrá que bajar hasta nosotros! Si de hecho existía, Dios debería de dar el primer paso en esta comunicación, puesto que el hombre ya había agotado completamente todas sus capacidades espirituales y razonables.

La enigmática palabra era: “LOGOS”.

¿Quién conocería a LOGOS? ¿Quién alcanzaría a LOGOS? De hecho se entendía que el hombre que lo alcanzara ¡sería el vencedor de la Grande Carrera Filosófica! ¡Sería el mayor y más privilegiado sabio!

LOGOS significaba la esencia divina de forma que el hombre pudiera comprender. Dios era existente, pero no comprensible. Se sabía un poco de Dios a través de teología natural*, sin embargo era muy poco para que se pudiera tener un conocimiento satisfactorio del Eterno. LOGOS representaba todo eso. LOGOS era la comunicación entre Dios y los hombres y entre el hombre y Dios. ¡LOGOS era Dios en figura humana!

Los judíos, a pesar de ser más “religiosamente correctos”, no creían de esta manera. Ellos con su orgullo, pensaban que su religiosidad dada directamente por “el dedo de Dios” (las tablas de los 10 Mandamientos) era lo suficiente y completo de lo que el Todopoderoso quería revelar. Los Libros Sagrados eran un documento (y de verdad lo son) más fidedigno de fe y obediencia. Pero, estas Sagradas Escrituras no eran bastante para dar ejemplo de algo como el Amor Divino. La Ley no demostraba con sus palabras ahí registradas que Dios es Amor.

Mas, ¿será, de hecho, que Dios es Amor? Al rato sabremos.

Con apenas eso, digo con toda certeza que ¡los griegos antiguos llegaron más cerca de Dios con sus razonamientos que los judíos con todas sus religiosidades! ¡Qué lástima!**

Y en todo este contexto, surge Juan escribiendo sus más impactantes palabras:

“En el principio era LOGOS,

LOGOS estaba con Dios

y LOGOS era Dios…

 

LOGOS se hizo carne

y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad;

y vimos su gloria,

gloria como del unigénito del Padre.”

¡Vaya! ¡Qué maravilla! ¡Qué palabras provocantes! ¡Qué manera gloriosa de describir a Jesús, el Cristo!

Los griegos cuando recibieron este texto se alborotaron y examinaron atentamente todo el escrito. ¡La noticia de que el Supremo LOGOS podía por fin ser encontrado fue impresionante! ¡Alguien estaba diciendo que había visto a LOGOS! La gente estaba comprendiendo exactamente que es que Juan quería decir con ello. Todo el mundo de esta época se quedó profundamente impresionado con la grande nueva que traía el Evangelista, Testigo Ocular y Amigo Personal de Jesús, el carpintero que había revolucionado el mundo.

Juan usaba una estrategia de los grandes evangelistas: Dar una compleja noticia en lenguaje que su mundo contemporáneo pudiera entender. Él usaba términos de la época para hacerse entender a la gente respecto a cosas que conocía bien. Además, San Juan lograba explicarse claramente a dos distintas culturas: La griega y la judía.

La Ley no demostraba con sus palabras que Dios es Amor.

A partir de San Juan, LOGOS dejó de ser un término griego y a veces prestado a judíos. LOGOS se vuelve sinónimo de Jesucristo. Él es el Verbo, La Palabra Viviente, la expresión viva del Ser Dios. Dios se comunica con los hombres encarnado en Jesús. Nunca más LOGOS sería un misterio a la humanidad. Pero, debido a eso, hoy en día, las personas ya no saben porqué Juan había usado a la expresión.

El LOGOS que se hace carne presentado por el Evangelista es el hombre divino que lleva una vida pura y que muere injustamente a la edad temprana. A pesar de su inocencia y poder indescriptibles, no se comprende porqué se deja morir. Sus palabras y hechos dejan un legado de amor y perdón insuperables a toda humanidad. A la vez que se demuestra su amor, se revela la crueldad del hombre. Asimismo, el Evangelio escrito por Juan es el retrato más impresionante de la Resurrección del que lavaba los pies de sus discípulos, del que absolvía a la mujer adúltera, del que llamaba a su traidor de “amigo”. El libro manifiesta la victoria del Hijo de Dios que realmente nos dio pruebas del Amor del Creador por sus criaturas. El Siempre Existente LOGOS vuelve a su Padre después de su Viaje al Planeta Azul, esperando que sus seres comprendan su Misión y se unan al Eterno por su medio.

El punto central que el Evangelio de Juan enfatiza es el Amor. Él registra a las palabras más importantes de Cristo sobre su propia misión: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”***. ¡Este es el resumen de todo su Evangelio! Juan “pinta” a un Dios amoroso y no agresivo como los judíos imaginaban. Un Dios que envía a su Hijo para comunicar su amor al ser humano y a la vez de qué tan crueles somos en no reconocerlo como Salvador. En fin, Dios no tiene placer en condenar sino en salvar y dar una oportunidad más.

De esta forma, termino este artículo pidiendo que repensemos nuestros conceptos o preconceptos que traemos adentro con respecto a Navidad, a Cristo, a Dios y a un Año Nuevo. Es tiempo de cambios en nuestras vidas y todo cambio requiere que renovemos nuestros pensamientos. Si alguien que lee a eso aun quiere encontrar a Dios, que solo busque saber de la persona de Jesús y de cómo pensaba, amaba y actuaba. Si tengas sensibilidad para “asimilarlo”, por fin habrás conocido a Dios.

¡Qué Dios bendiga a tu vida!

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* La teología natural trata de un conocimiento racional de lo Divino sin depender de fe o experiencias. A pesar de ser usada para un mejor acercamiento a los que no aceptan la Biblia, no es suficiente para una completa Revelación de Dios.
**Ahora entendemos el porque San Juan llama enojadamente a sus compatriotas de anticristos. Porque él pedía a Jesús que enviara fuego de los cielos para quemar vivos a algunos de Israel. Porque él escribe en su Evangelio: “Vino para el suyo, pero los suyos (judíos) no lo aceptaron”. Y en el mismo Libro menciona que los griegos ansiosamente vinieron desde lejos a conocer personalmente a Cristo que exclama: “¡Ha llegado la hora de ser glorificado el Hijo de Dios!”.
*** San Juan  capítulo 3, verso 16.
1Evangelio de San Juan cap. 1. Infelizmente, sectas como la de los Testigos de Jehová han deturpado la traducción griega de este versículo y puesto: “el Verbo era UN dios”. ¡Realmente es un absurdo!
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